Mostrando las entradas con la etiqueta PDA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta PDA. Mostrar todas las entradas

29 de enero de 2008

Si no compartes mis pensamientos radicales, eres de derecha!

La izquierda política, la que se hace llamar socialista, comunista, etc (al fin y al cabo todo es lo mismo, solo que el radicalismo es lo que las diferencia), disfruta acabar con democracias que ha costado sangre de todos para constituirla como el método del cual se puede lograr una igualdad de oportunidades a los individuos de una sociedad (bueno eso dice la teoría).

Nuestro queridísimo vecino, el presidente Hugo Chávez acaba con cualquier corriente de pensamiento que no le sea de su agrado, lo petrodólares hacen su labor y la hacen muy bien, pues la conciencia de un político corrupto se puede mantener callada con unos cuantos billetes imperialistas.

Hugo Chávez promueve la izquierda radical ("... La revolución es pacífica, pero está armada y es cívico-militar ..."), la misma izquierda que Fidel Castro en la clandestinidad mantiene para con sus esclav... camaradas cubanos. Una guerra psicológica de miedo y terror por mas de 45 años, una inminente guerra que no se vislumbra desde hace 40 y con una guerra nuclear que el mismo Nikita Kruchev (1953-1964) decidió no poner en riesgo miles de millones de vidas humanas por una isla a 144kilometros de la boca yankee. (Crisis de los misiles en cuba)

Muchos pensadores de izquierda al descubrir lo poco productiva y lo mal planteada por lideres déspotas y egomaniacos pueden convertirse en las peores dictaduras con abdicación de cargo como si de reyes y emperadores se tratase, mientras el pueblo esclavizado solo puede sonreír y decir que esta feliz, porque todos son policías de todos, nadie puede ir en contra de la revolución, ni el músico, ni el filosofo, ni el periodista, ni el estudiante, todos son blancos a quienes perseguirse los unos a los otros como si se tratase de una comunidad tipo Salem. Los que antiguamente eran los avatares de esa ideología y que ahora buscan una neutralidad son declarados como Fascistas de Derecha o Traidores de la Revolución.

Colombia no es ajena a esta causa, no escribiré sobre las FARC, porque no las quiero involucrar; por ahora.

Hace tiempo cuando después del fracaso del Frente Nacional, muchas corrientes de pensamiento dentro de los partidos tradicionales, crearon sus propias corrientes, conservaban su raíz, pero podían escoger su corriente de pensamiento más precisa, a esto se le podría llamar la explosión de ideas y partidos, ya no se era azul o rojo, ahora existían verdes, tricolores, de todos los sabores y colores.

La década de los 70's demostraron que estos multipartidos podían sobrevivir sin ahogarse los unos a los otros, pero un grupo de colombianos defendiendo las ideas dictatoriales de un general venido a menos desde que el mismo pueblo colombiano lo saco del poder en algo que llamaríamos "cacerolazo" al mas puro estilo argentino. No sé si se robaron esas elecciones, no estuve allí para verlo ni lo viví, preguntarle al hijo de ese presidente si es cierto o no seria como preguntarle en donde estuvo Marulanda cuando dejo la silla vacía.

Esas elecciones crearon una guerrillera de universitarios, pero que rápidamente aprendieron a tirar bala y matar policías y civiles, la consigna era imponer por medio de la fuerza un sistema político de un dictador de derecha, con ideas de socialista. El M19 había nacido (Tal vez la única guerrilla con ideología política?), el ELN se formó y las FARC ya tenían su expediente en las tierras de marquetalia.

Muchos pensadores de tendencia chéguevarista, hacían lobby en nuestras primíparas mentes, la lucha de clases sociales estilo Ruso-Stalinista, Chino-Maoista ó Cubano-Castrianas habían sembrado en colombia, terreno fértil. O te abrazas a un libro rojo escrito por un tipo en la rusia del siglo XIX, o eres un sucio capitalista esclavizador de derecha.

La década de los 80's hubo el auge de los carteles del narcotráfico, colombia no era reconocida por su café, la marihuana y la coca desbancaron a tan noble producto, solo para que un grupito de "traquetos" se llenaran los bolsillos.

17 de abril de 2007

GUSTAVO ROJAS PINILLA - Indignidad y contrabando ganadero

Por: Félix Abella
La historia tiene unos encadenamientos subterráneos... al estudiarlos con detención, se encuentra la maquiavélica lógica de su enlace. El general Gustavo Rojas Pinilla era un oficial distinguido y discretamente secundario, en las horas del 9 de abril de 1948. Fue sorprendido por esa candente fecha en Cali, al frente de las tropas locales. Decidió, con celeridad, enviar a Pasto, en avión, a los jefes liberales que pudieran estar asociados a la volcánica protesta. Ese servicio le dio prestigio en las zonas gubernamentales, enemigas de la protesta popular, causada por la muerte de Jorge Eliécer Gaitán. Poco después, Rojas Pinilla fue nombrado en el gabinete ministerial y comenzó a figurar en la órbita nacional.
Durante el gobierno de Roberto Urdaneta Arbeláez, se distinguió por su adhesión al Designado por las palabras efusivas que pronunció en la Escuela Militar. El presidente encargado las agradeció, calificando a su oferente militar como "su escudo y su sostén."

La protesta del presidente titular Laureano Gómez se hizo contra la aplicación posible de la tortura a Felipe Echavarría, en los cuarteles del ejército. Era necesario sancionar drásticamente a Rojas Pinilla. Felipe Echavarría era víctima y actor de un confuso episodio que lo envió detrás de las rejas.
El presidente Gómez viajó intempestivamente a Palacio, para solicitar la destitución inmediata de Rojas Pinilla. La mayoría de los ministros se opuso a la drástica medida. Un solo voto favorable: el de Jorge Leiva, ministro de Obras Públicas. Al asumir Laureano Gómez de nuevo el gobierno. Leiva fue nombrado ministro de Guerra, para que cumpliera las consignas presidenciales. Pero el ministro Leiva fue súbitamente apresado en el acto de reconocimiento en los cuarteles, que ya tenían su sigilosa consigna.

El general Rojas Pinilla marchó hacia Palacio. Las puertas estaban celosamente abiertas. Los ministros reunidos lo recibieron como una solución afortunada. Con la presencia de Mariano Ospina, fue aclamado presidente de la República y el país oyó la conocida frase: "¡No más sangre, no más depredaciones en esta Colombia inmortal!" La Asamblea Constituyente legitimó el golpe que, según la frase de Darío Echandía, no fue un golpe de Estado, sino un golpe de opinión.

El pueblo se movilizó unánime, en favor del mandatario con charreteras. Durante los primeros meses, gozó de amplio prestigio popular. Después fue decayendo la adhesión y tomando forma un movimiento decidido a derrumbarlo. Surgió un líder de reconocida capacidad política e intelectual, Alberto Lleras Camargo. Dirigió hábilmente la política que habría de sustituir al gobierno militar. Y después de caído, el ex presidente fue acusado ante el Senado de la República. Largos debates, oraciones ofensivas y defensivas. El Senado se pronunció categóricamente: "La causal de indignidad por mala conducta, halla asidero en las costumbres y reiteradas violaciones de la ley que se han imputado al señor Rojas Pinilla, quien, al posesionarse de su cargo, juró respetar la Constitución y las leyes de Colombia, juramento que al incumplirse, como él lo hizo, lo hace indigno, por mala conducta en el ejercicio de su cargo."

Una de las objeciones que merecieron la atención preferencial del Senado, se refirió al contrabando de un ganadero llamado Barraza, que introdujo un gran número de reses, por autorización directa del presidente de la República. En las actas del Senado hay constancia de un interesante diálogo en el que el presidente de la Dirección Liberal, Carlos Lleras Restrepo, interrogó personalmente al general Rojas sobre este episodio, que tuvo decisiva influencia en las conclusiones del Senado.
Por unos meses, el general Rojas Pinilla apareció agobiado por la sentencia y arropado en el silencio. Posteriormente, salió de nuevo a la publicidad, como organizador de un movimiento político, que en 1970 pasó a constituir un serio peligro para la candidatura de Misael Pastrana Borrero, estimulada por el Frente Nacional. La diferencia electoral entre los dos contendientes fue mínima. Esta derrota, al borde de la victoria, desilusionó gravemente a los seguidores del rojismo. Pensaron irse a la guerrilla, con las fuerzas de choque de los sectarios y la clandestina acción de la violencia. Sus jefes figuran entre los más destacados partidarios del movimiento popular.

Después de varios años de acción intrépida, bajaron las armas y firmaron la paz. Obtuvieron el perdón y el olvido, la pacífica entrega del Ministerio de Salud y, en las urnas, un resultado insólito, que los llevó a la Constituyente. Allí, el grupo de Navarro Wolff ocupa el primer lugar, por encima de los partidos tradicionales.

La trayectoria es sorprendente, desde los días de Cali al posterior Ministerio, el golpe de opinión, la Presidencia del Estado, el desplome del régimen, la fundación del Frente Nacional, la acusación ante la Cámara y el Senado, las reses de Barraza, la aparición de una vigorosa corriente popular, la vecindad numérica con los sufragios del Frente Nacional, la formación de una agresiva milicia, experimentada en el Terror, la entrega de la espada de Bolívar, la paz y el acceso al gobierno y la participación en la redacción de la nueva Carta constitucional. Todo se enlaza en la creación. Sin el 9 de abril, no se hubieran suscitado el 13 de junio, el 10 de mayo y la nueva fecha en la que los antiguos combatientes tienen confiadas todas sus esperanzas.

Text Widget

Text Widget

IP
Map IP Address